
Hummm… una de las placas al comienzo de las películas dice “HBO Films”…. y tengo la leve sensación de que a esa misma placa la vi una de las últimas veces que fuí al cine: a ver Elephant, del mismo director.
En realidad esa no fue la última vez, pero si, una de las últimas.

Al parcer HBO le está produciendo las películas a Gus van Sant, director también de la bastante nueva “Last Days“… ooootra película del director, *inspirada* en hechos reales. Esto es *inspirarse* en hechos reales y reproducir en película sensible una versión libre de las cosas. Digamos, la misma fórmula que en Elephant… pero con mayor proyección comercial, eso sí.

Si en la oportunidad de Elephant, la excusa fue la masacre de Columbine; en esa oportunidad se trata de los últimos (4, 5… 20) días de Kurt Cobain, antes de su suicidio el 5 de Abril de 1994. Evidentemente van Sant se siente severamente atraído hacia esos momentos antes de la catástrofe, esos minutos que nadie ve, excepto los involucrados, pero a la vez; no parece que van Sant tenga los huevos suficientes como para mostrarle a todo el mundo su morbo en todo su esplendor. Los hiatos y las elipsis al momento de los bifes nunca se hace esperar y queda todo encubierto bien prolijamente en un manto de “Soy un rebelde, no te voy a mostrar lo que querés ver.”

Hasta hace un tiempo, van Sant solía darme una sensación de ser un buen director que, aparte de eso, dejaba muy bien impresa la huella de su personalidad y que sabía muy bien como cagarse en todos. Hoy ya no sé si seguir pensando lo mismo.
Hubo momentos, habiendo comparado las dos películas que pusieron a este director bien alto en el mainstream (o sea Elephant y la que hoy no ocupa), empiezo a sentir que la movida publicitaria que tuvieron estas dos películas, la forma en que se cuentan las historias, como se tratan los climax de las dos; no son más que señales de una mente excitada para conseguir la aprobación de las masas.

Suena demasiado maquiavélico, quizás, pero no puedo más que pensar así: los temas elegidos (será acaso su próxima película sobre el huracán Katrina? Tendremos que esperar mucho para ser su versión del 9-11?) y la repercusión que tienen los mismos – sobre todo – sobre la sociedad americana y también sobre el mundo; la forma de apelar a los mismos; o bien DONDE SE POSA EL FOCO DE LA CÁMARA DE VAN SANT!.
Lo más choto de toda esta historia, creo, es que toda esta movida esta tras una mascarada de cosa “indie” e “irreverente”. En una especie de afán de no dar el gusto para calzar bien ahí los cimientos de una estética que no se apoya en nada más que en la idea – o en la idea de dar la idea – de que “Esto no es cine hollywoodense”.

Las películas no son malas. Son muy HBO, por otro lado. Con una estética aséptica y despojada (no al punto de Romanek, pero casi), donde abundan los colores suaves y vivos, donde la imagen es tan nítida como las de las cámaras de Discovery Channel insertándose en el aparato digestivo de un cefalópodo (lo cual no ha de ser casualidad, por el dejo de una tonadita medio documental -que aporta sinceridad a su trauma -; firma indiscutible de van Sant en sus locas creaciones); las bandas sonoras suelen ser estupendas (bueh, la de Last Days, definitivamente lo es) y las películas están siempre apuntando a ese pulso cinematográfico tan famosamente europeo: el de la más delirante lentitud.
En Last Days, vemos a Michael Pitt (un rubio muy desagradable, desde mi punto de vista, que también trabajó en “Los Soñadores” de Bertolucci) cambiarse de ropa por lo menos 5 o 6 veces, cocinarse arroz con leche, esconderse, cruzar el bosque, cocinar otra vez, caminar por el bosque, ponerse un vestido, cocinar, esconderse, escuchar sin hablar, arroz con leche de nuevo, dormir, ponerse un abrigo, correr por el bosque. Y asi.

Hasta el ojo más educado en la vieja convención europea de hacer cine, dado un momento, empieza a clamar desesperadamente por escuchar a la escopeta de Cobain (o a ese personaje) suicidándolo; dando ya por sabido – gracias al ritmo de la película, su banda sonora (más bien orientado a los diálofos y la mínima cantidad de ellos presentes en la peli) las planos secuencia interminables, el idioma fundamental de la película basado en la exclusividad de los planos generales, casi - que seguuuuuro que nadie va a ver sangre… ni un poco, siquiera.
En mi caso, yo vi la película con Ella y Ella, justamente (estudiante de cine) está bastante acostumbrada a ver este tipo de filmes y – aunque no está acostumbrada a dormirse más tarde que la 1 a.M. – se me durmió luego del segundo tercio de la película esperando EL momentoy claro; creo que no vió la parte de la muerte porque estaba dormida y aunque el volúmen estaba alto; eso tampoco ayudó de mucho: de una escena a la otra el tipo ya estaba muerto y de no ser por conocer más o menos la historia de que a Cobain lo encontraron en un invernadero; nadie se daría cuenta de lo que está a punto de pasar en la película si no fuera porque vemos a Pitt (Michael, no Brad!) justamente… emmm… entrar a un invernadero.

Ahora, hasta acá está todo bien, dirán Uds. Hasta podrían ir ahora mismo a alquilarla. La película no tienen ningún final sorpresivo que yo les haya cagado en esta review ni nada terriblemente malo, como para que organicen un piquete contra van Sant, esto es así pero… ¡¿COMO PUDO HABER PASADO LO QUE AUN NO LES CONTÉ QUE PASO?!
Partamos de la base de que seguramente, van Sant es un tipo que conoce el negocio. Lo debe conocer muy bien… MUY BIEN como para arruinar así una película que – hasta el momento – daba como para verla, al menos; o daba como para tenerla en cuenta entre la interminable lista de cosas que mamaron vorazmente del fenómeno Nirvana (me extraña que se le haya atrasado tanto la fecha y que no la haya estrenado en Abril del 2004!).

Después de muerto y que ese señor X (o Gary Smith) lo encuentra hay UNA TOMA, LA TOMA de la película, donde se muestra a Pitt tirado, muerto en el piso y a otro Pitt, más transparentón en la imagen que se levanta desnudo del cuerpo del otro Pitt vestido y muerto – mira a su propio yo tirado en el piso y sube unas escaleras (to heaven?)… Cabe aclarar que es el almita que se va al cielo? La comparación con el tema de Zeppelin, estuvo demás?
Naaaaaaaah.
En fin… si quieren verla, veanlá. Yo no le doy mis votos.
Saludos.-
Lo que acaban de decir