Como para recibirlos, voy a empezar delirándome y atreviéndome a recomendarles una película y a mostrarles por qué hago semejante cosa.
En este caso nos vamos a dedicar a American History X.

El del lápiz y el papel; Guión:

Esta película fue escrita por David McKenna; como para que identifiquen, es el mismo guionista de “Blow, profesión de riesgo” la película protagonizada por Johnny Depp, en la cual se trata la historia de George Jung, el tipo que “instaló” el comercio de merca en los Estados Unidos allá por la época de los 70’s.
Evidentemente este chico no frecuenta temas muy naïf. La droga, el neo-nazismo y otros temas que toca por otros films que ni idea tenía yo que existían y otros que me suenan pero, Dios…! me suenan mal.
Igualmente es interesante que en la industria hollywoodense haya alguien aún que toque estas cositas, dado que si bien American… tiene varias cosas más que criticables, de igual modo, para ciertas personas (un poco muy naïf al lado de este escritor) es bueno que alguien las enfrente con una (supuesta) realidad que (supuestamente) existe, por más inverosímil que pueda parecer.
Mandamás; Dirección:

American History X, más conocida por estas tierras como “América X”, fue dirigida por Tonny Kaye, un director británico (inglés, para más precisión) no demasiado fértil en laburo. Sólo hizo un par de películas y la mitad de ellas aún no las vimos aca en Argentina o bien, no pasaron por el cine o bien… yo no estoy calificada para criticar esto y Uds. tomaron una mala decisión al leerme. Evidentemente es una pena que este tipo no haya laburado un poco más.
Este hombre tiene un manejo plástico bellísimo, sobre si todo si es en blanco y negro, cosa que no da pasar por alto dado que, hoy en día, trabajar en blanco y negro es total monopolio de los estudiantes de cine que, sin haber tenido tiempo de superar la primitiva fascinación por el kinetoscopio, se hacen expertos del byn y no así aquellos que ya tienen el ranchito en medio de la industria… que no vuelven a tocar esos colores, excepto que hagan películas de terror (donde siempre es de noche en el bosque y todo se ve negro) o que se llamen Mark Romanek (nunca me acuerdo del nombre de pila de ese tipo, mierda!) que adora abusar de quemar películas. 
Pero esto no es todo respecto de Kaye… en color también se defiende el tipito. En las tomas realistas es más bien clásico y ubicadito, sin dejar muy de lado su cosa brutal (muy común en los ingleses devenidos en cineastas); en otras tomas, ese hombre, junto al director de foto logran tomas de increíble carga emotiva, pero más que nada simbólica.
Lograr esas tomas que no te olvidas más depende de muchas cosas y entre esas cosas, una de las más importantes es el director. Al menos en American… Kaye se puede jactar de su propio laburo, al menos en ese sentido.
Instantáneas, Fotografía:

Esto significa un punto y aparte para esta película. La foto es extrema, MUY buena. Tanto la totalmente realista, como la realista byn y la no-realista, por decir así.
La película maneja la fotografía con códigos argumentales muy entendibles para cualquier asno criado por Hollywood: el presente es a color, el pasado en blanco y negro, el tiempo del deseo (gracias Paroni!) a color pero bieeeen ensoñado. En este caso, ese tiempo del deseo se traspola con recuerdos de un pasado muy lejano, donde el lente con el que se mira es totalmente infantil (entiéndase puro) lo que hace que por ciertos momentos uno no busque sentido en las gaviotas o en el repetido símbolo del agua.

Lo bueno y lo recortable:
LO BUENO:
1-Las actuaciones se llevan el mayor premio. Edward Norton (Derek Vinyard), para variar te deleita con la versatilidad que tiene en la máscara de pasar de un nanosegundo al otro de ser el más sufrido de los pocos hombres buenos y puros que quedan en la tierra, para ser el más hijo de re mil putas que te puedas haber cruzado. Sólo le basta un gesto, una mirada (sino, consultar más sobre este tema de Norton en su debut cinematográfico, “Primal Fear” de Gregory Hoblit, 1996, película que le valió a Norton el Globo de Oro al mejor actor de reparto y la candidatura al Oscar en la misma terna.) (Ver foto de abajo, ojitos de asesino). Esto si no hablamos de la versatilidad a nivel de todo el cuerpo: el tipo se engroso en 30 libras (al que le interese, que busque cuanto es el equivalente en kilos) en puro músculo para este personaje.
Además de esto, Norton a pesar de ser tan prometedor en drama; nos desiluciona un poco con su criterio para elegir películas más tarde, sujetándose mucho má a comedias simplonas y cosas por el estilo; aunque es bastante entendible; su aspecto, su karma lo hubiera definitivamente enterrado en ese personaje de 1996, Aaron/Roy, tal como le ha sucedido, de alguna u otra manera a Kevin Spacey, cuya escuela, considero es la que sigue Edward. Si les queda alguna duda de la predilección que tiene la industria por Norton en estos papeles, chequeen “Fight Club” (1999, David Fincher) una oda a la carátula hollywoodense de Edward Norton, aparte de una muy copada película.

Por su lado nos quedan Furlong (Danny Vinyard en American…; ya se lo acordaran, de niño abrazando la inconmensurable cintura de Arnold Chuarseneguer en Terminator, en una escena de persecución en moto). Bueno… este pibe labura bien, labura bastante bien en los roles que le tocan, generalmente muy ajustados a su tan particular cara y, evidentemente, su galería gestual y de movimientos.
Pero la que se lleva la mención especial es para Beverly D’Angelo (Doris Vinyard, la madre) es una actuación MUY rescatable en el film, esa mujer, aparte de su terrible belleza vintage de señora de 50 pirulos, pone de sí mucho más de lo que otras podrían en el desventajado rol de la madre de los skins.
2-Ciertas tomas se llevan todos los premios, como por ejemplo: en la escena del robo al mercadito, la leche en la cara de la empleada hispana y otras más espectaculares, como la de la caja registradora contra el vidrio del negocio. En otro caso como en el de la partida del novio judio de Doris, después de la pelea bien fea que se arma en el almuerzo; hay una toma en que ella queda sola afuera de la casa familiar; es una poesía total de surrealismo y sensibilidad. Por otro lado resalto la toma, histórica para la película del momento en que arrestan a Derek, después de haber cometido un acto de vomitiva violencia; el alza las manos, en calzoncillos, mira a su hermano, le guiña un ojo y en semejante momento, te hace sentir como que ese tipo que estás viendo en pantalla, es el más grande hombre de la historia. Y un premiecito más para la escena de la violación; perfecta,magnifica, sin palabras.
LO RECORTABLE
1- Dios! Los tatuajes de Edward Norton, no pueden ser más truchos!
2-Existe una escena en la película que es y debería ser PERFECTAMENTE RECORTABLE: un momento en que ambos hermanos se paran frente a la pieza del más chico y observan los numerosos símbolos nazis colgados de la pared (y, dispuestos a cambiar sus vidas) arrancan todos los posters, banderas, leyendas y demás.. juntos. ESO se llama CURSILERÍA. Un bajón americano.
3-El momento en que se explica a nivel del padre muerto de Derek, por qué Derek hace lo que hace y dice lo que dice. Demás, para mi, muy demás.

4-Un error, una licencia del director como le dicen. El raid del ensayo impreso en las manos de Furlong en su última escena en la película es mortal: que se le cae, que a la toma siguiente aún lo tiene en mano, que a la que sigue ya esta en el piso, que despues vuelve a estar en mano. Muy descuidada de la de continuidad, eh!
5-Y bueno, creo que lo peor de todo. La frialdad de Norton ante el final de la historia. A eso no hay nada que agregarle.
CURIOSIDAD!
Dicen que la peli terminaba muy distinto… sin contarles el final, en el guión original, el final consistía en una toma de Derek Vinyard frente al espejo, rapándose la cabeza, nuevamente…
WEB OFICIAL:
Sitio Oficial: www.historyx.com
Veanlá y después me cuentan.
Merci boucourt!
PUNTUACION:
MUY BUENA
Lo que acaban de decir